Trust

(Anica+)
En los momentos de debilidad en los que las barreras de su mente se abrían y ésta dejaba escapar sus pensamientos más profundos, recordaba a todos aquellas personas que no habían sido los jefes del rebaño, o ni siquiera habían formado parte de él; a aquellos cuyas sonrisas no habían sido percibidas por nadie, o al menos eso pensaban, porque a él le encantaba observar a ese gente que creía que era nadie, que se consideraba invisible detrás de los protagonistas de la obra; le gustaba ver en ellos ese algo que nadie veía, esa media sonrisa, ese contoneo cuando sonaba su canción favorita. Les imaginaba volviendo a casa como una noche más, cargando con la indiferencia a sus espaldas, y le hubiera gustado acompañarles un tramo del camino, sólo para decirles: yo sabía que estabas ahí.
P.T. 2007
No quiero encontrar más poemas de amor,
ni palabras que agraden a mis oídos incrédulos.
Quiero que me hablen de mí, de ti, de nosotros.
Quiero saber el final, y también el principio,
de la loca historia que me haces vivir.
Un minuto contigo me basta,
para recordarte todo el tiempo que pasa
hasta que nos volvamos a ver.
Tomo decisiones imposibles,
como olvidarte para siempre,
eliminarte de mi vida, de mi cabeza,
y, por supuesto, de mi corazón.
Pero tú no quieres irte, te gusta estar ahí sin estar,
saber que oigo tu voz sin que abras la boca.
Te confías, pero todo tiene un fin,
para tí, para mí, y para el nosotros que nunca existió.
Así que ha llegado el momento de la despedida,
de decir adiós una vez más al sentimiento frustrado
que me mata cada día,
y sin embargo alimenta mi vida.
Nadie le conoce cuando llora
Cuando camina solo de vuelta a casa
Cuando se tira al vacío por un poco de cariño
Y a eso lo llama vida
Pasan los días y todo lo que tiene son trocitos de besos
que junta para fingir que duerme acompañado
Cansado de interpretar el mismo guión
que pierde su sentido cuando sale el sol
Y a eso lo llama vivir...
Se acabó el decir adios con lágrimas que impiden pronunciar cualquier palabra. Una vez más, volver solo, como siempre. Sin embargo, esta vez duele.

(R.T.O., 2007)
No quiero que me llames mañana, ni que me lleves de la mano a pasear. No me digas cosas al oído, ni me mires al dormir. Sólo abrazame ahora, en este momento en el que todavía laten los corazones a la misma velocidad que el viento que se oye afuera, en el que nos miramos sin saber qué ha pasado ni lo que va a pasar, sin saber qué decir después de habernos dejado llevar. Abrázame hasta que volvamos a la realidad, y volvamos a controlar nuestras manos, nuestros labios. Guíame hasta la mañana con sus copas vacías y con la ropa en el suelo. Te prometo que me iré y no volveré, pero necesito que me abraces, que me hagas sentir que hay alguien más que camina solo y se desliza por esta pendiente sin fin que es la vida. Y no te daré las gracias, sólo te sonreiré y te diré adiós, y pensaré que tal vez volvamos a vernos si necesitamos aferrarnos a algo y dejar de caer sólo por una noche.
(A. Mtnez. Ariza, 2008)
Cuenta una leyenda china la historia de dos amantes que jamás logran reunirse. Se llaman Noche y Día. En las horas mágicas del amanecer y el atardecer los amantes se rozan y están a punto de encontrarse, pero nunca sucede. Dicen que si prestas atención puedes escuchar sus lamentos y ver el cielo teñirse del rojo de su rabia. La leyenda afirma que los dioses tuvieron a bien concederles algún instante de felicidad y por eso crearon los eclipses, durante los cuales los amantes logran reunirse y hacer el amor. Tú y yo también esperamos nuestro eclipse. Ahora que hemos comprendido que ya nunca volveremos a encontrarnos, que estamos condenados a vivir separados, que somos la noche y el día.
(De Escrito en servilletas) (p.53)
Cuatro Amigos, David Trueba

Pensaba en ese momento. Intentaba recordar cada detalle, cada sentimiento, cada golpe del viento que jugaba con sus pies. Ese dejarse llevar de tal manera que aunque su cuerpo seguía tumbado a orillas del mar, su mente volaba lejos de allí, a ninguna parte, a ningún lugar, pensando en aquel nadie que ocupaba su corazón. Habrían pasado unos minutos, o tal vez horas, y no volvía en sí. Sus pies no dejaban de balancearse al compás de las olas, mientras ella soñaba. Aunque no lo sabía, alguien la observaba, disfrutando de ese aire infantil de su madurez. Sin embargo, todo lo bueno tiene un final. Abrió los ojos, miró al mar, y sonrió. Pensó que no hacía falta soñar para ser feliz. Se levantó, y con la sonrisa insegura de una niña, caminó de nuevo a su casa.
Peter Severin Kroyer
Niña en la playa (1884)
[...]
Casi me sonríes. Te vi torcer los labios en una mueca de placer-angustia, y pude entender, mientras tus pulmones se emborrachaban del veneno-amigo, que habías elegido definitivamente la voz de los dragones y de los corsarios, porque tenías miedo de las princesas y de los timoneles sin rumbo.
Que tu barco, de mil batallas perdidas sin combate, había arrojado el ancla y desbordado la brújula por estribor sin más mensaje en la botella que una sobredosis suicida de miedo y muerte, en un cristal opaco sin futuros.
[...]
Luis E. Prieto
Marzo-05

Muchacha en la Ventana. (Dalí)
CORAZÓN CORAZA
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
(Mario Benedetti)
[Escuchar poema en http://www.palabravirtual.com/bio.php?ir=ver_voz.php&wid=13 ]
Amo a los hombres
y les canto.
Amo a los jóvenes
desafiantes jinetes del aire,
pobladores de pasillos en las Universidades,
rebeldes, inconformes, planeadores de mundos diferentes.
Amo a los obreros,
esos sudorosos gigantes morenos
que salen de madrugada a construir ciudades.
Amo a los carpinteros
que reconocen a la madera como a su mujer
y saben hacerla a su modo.
Amo a los campesinos
que no tienen más tractor que su brazo
que rompen el vientre de la tierra y la poseen.
Amo, compasiva y tristemente, a los complicados
hombres de negocios
que han convertido su hombría en una sanguinaria
máquina de sumar
y han dejado los pensamientos más profundos, los
sentimientos más nobles
por cálculos y métodos de explotación.
Amo a los poetas -bellos ángeles lanzallamas-
que inventan nuevos mundos desde la palabra
y que dan a la risa y al vino su justa y proverbial importancia.
que conocen la trascendencia de una conversación
tranquila bajo los árboles,
a esos poetas vitales que sufren las lágrimas y van
y dejan todo y mueren
para que nazcan hombres con la frente alta.
Amo a los pintores -hombres colores-
que guardan su hermosura para nuestros ojos
y a los que pintan el horror y el hambre
para que no se nos olvide.
Amo a los solitarios pensadores
los que existen más allá del amor y de la comprensión sencilla
los que se hunden en titánicas averiguaciones
y se atormentan día y noche ante lo absurdo de las respuestas.
A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana,
con un amor que es más grande que yo toda,
que me supera y me envuelve como un océano
donde todo el misterio se resuelve en espuma...
Amo a las mujeres desde su piel que es la mía.
A la que se rebela y forcejea con la pluma y la voz desenvainadas,
a la que se levanta de noche a ver a su hijo que llora,
a la que llora por un niño que se ha dormido para siempre,
a la que lucha enardecida en las montañas,
a la que trabaja -mal pagada- en la ciudad,
a la que gorda y contenta canta cuando echa tortillas
en la pancita caliente del comal,
a la que camina con el peso de un ser en su vientre
enorme y fecundo.
A todas las amo y me felicito por ser de su especie.
Me felicito por estar con hombres y mujeres
aquí bajo este cielo, sobre esta tierra tropical y fértil,
ondulante y cubierta de hierba.
Me felicito por ser y por haber nacido,
por mis pulmones que me llevan y me traen el aire,
porque cuando respiro siento que el mundo todo entra en mí
y sale con algo mío,
por estos poemas que escribo y lanzo al viento
para alegría de los pájaros,
por todo lo que soy y rompe el aire a mi paso,
por las flores que se mecen en los caminos
y los pensamientos que, desenfrenados, alborotan en las cabezas,
por los llantos y las rebeliones.
Me felicito porque soy parte de una nueva época
porque he comprendido la importancia que tiene mi existencia,
la importancia que tiene tu existencia, la de todos,
la vitalidad de mi mano unida a otras manos,
de mi canto unido a otros cantos.
Porque he comprendido mi misión de ser creador,
de alfarera de mi tiempo que es el tiempo nuestro,
quiero irme a la calle y a los campos,
a las mansiones y a las chozas
a sacudir a los tibios y haraganes,
a los que reniegan de la vida y de los malos negocios,
a los que dejan de ver el sol para cuadrar balances,
a los incrédulos, a los desamparados, a los que han
perdido la esperanza,
a los que ríen y cantan y hablan con optimismo;
quiero traerlos a todos hacia la madrugada,
traerlos a ver la vida que pasa
con una hermosura dolorosa y desafiante,
la vida que nos espera detrás de cada atardecer
-último testimonio de un día que se va para siempre,
que sale del tiempo y que nunca volverá a repetirse-.
Quiero atraer a todos hacia el abrazo de una alegría que comienza,
de un Universo que espera que rompamos sus puertas
con la energía de nuestra marcha incontenible.
Quiero llevaros a recorrer los caminos
por donde avanza -inexorable- la Historia.
Porque los amo quiero llevarlos de frente a la nueva mañana,
mañana lavada de pesar que habremos construido todos.
Vámonos y que nadie se quede a la zaga,
que nadie perezoso, amedrentado, tibio, habite la faz de la tierra
para que este amor tenga la fuerza de los terremotos,
de los maremotos,
de los ciclones, de los huracanes
y todo lo que nos aprisione vuele convertido en desecho
mientras hombres y mujeres nuevos
van naciendo erguidos
luminosos
como volcanes...
Vámonos
Vámonos
Vámonoooos!!!
Gioconda Belli
Cuando te acuerdes de mi cuerpo
y no puedas dormir
y te levantes medio desnuda
y camines a tientas por tus habitaciones
borracha de estupor y de rabia
en algún lugar de la Tierra
yo andaré insomne por algún pasillo
careciendo de ti toda la noche
oyéndote ulular muy lejos y escribiendo
estos versos degenerados.
(Félix Grande)

All journeys have secret destinations of which the traveler is unaware. (Martin Buber)
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(Kylemore Abbey, Connemara, Ireland)
Qué lamentable soledad
que llega anunciándose burlona,
que se extiende por la casa toda,
que deja seca al alma,
que congela el pecho.
Qué grises se ven hoy mis ojos,
qué vacías siento mis manos,
qué grave se escucha mi voz,
¡cuánto dolor llevo dentro,
qué gran pena siento!
Confundo la paz con el silencio
y no distingo entre la calma y la tristeza,
acaso sean lo mismo la nostalgia y el sosiego,
lo cierto es que de melancolías voy viviendo
y los recuerdos ante mí se van borrando.
Que no hay mal que dure cien años,
ni existe razón que lo resista,
pero la verdad es que me estoy acostumbrando,
de alegrías duraderas ya no entiendo
y ese brillo en la mirada estoy perdiendo.
No muero ni busco fin a mi camino,
pues el corazón aun guarda esperanzas,
sigo viva y aún me quedan fuerzas,
la guerra no he perdido todavía
y mi espíritu sigue en pie de lucha.
Ana Lucía Gutiérrez Zamora Ortiz
Buenas noches, buena suerte. Cada miércoles subo a esta colina para decirte que la vida es una oportunidad única y que hay que vivirla; que se sepa el cartero de la vida nunca llama dos veces ...
El único pecado imperdonable es no vivir, entregarse a una muerte anticipada mientras la sangre corre todavía por nuestras venas. Porque vivir no es sólo estar en la vida. Vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista, elegir un papel e interpretarlo con autenticidad y con convencimiento.
Vivir es ser y conocer.
Saber por propia experiencia qué es el amor, a qué saben los besos, qué se siente cuando se llega al éxtasis, a la cumbre del placer. Qué se pierde cuando un amor se olvida.
Vivir es saber por propia experiencia qué es la pasión y qué se siente cuando nos atrapa.
Qué se siente cuando un amigo nos pone la mano en el hombro, cuando llega el momento de una despedida. Cuando tropezamos y tenemos que levantarnos y volver a la lucha.
Vivir es estar vivo y parecerlo.
Saltar cada mañana de la cama como si todo fuera nuevo, como si fuera el primer día; aprovechar cada momento como si fuera el último, porque el instante que se va, no vuelve.
No dejes que nadie te niegue tu derecho a vivir. Mietras el cuerpo aguante... ¡exprime la vida!.
(Jesús Quintero, El Loco de la Colina)
“Really great people make you feel that you, too, can become great.”
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